Efeméride | Día Nacional del Adulto Mayor

Las canas no significan dejar de tener planes. A los 60, 70 u 80 todavía podemos aprender algo nuevo, empezar un negocio, seguir trabajando en algo que disfrutamos o, por fin, dedicarle tiempo a eso que veníamos postergando.
También podemos querer bajar el ritmo y descansar. Y está bien. Porque envejecer no debería quitarnos la posibilidad de elegir qué queremos hacer con nuestro tiempo.
Además, la forma en que envejecemos está cambiando. Vivimos más años y muchas personas llegan a esta etapa con ganas de seguir aprendiendo, trabajando, emprendiendo o disfrutando de nuevas experiencias. Eso también abre oportunidades para la economía (Horizonte Laboral, 2026).
Si vivimos más, también necesitamos nuevos y mejores servicios de salud, vivienda, movilidad, turismo, educación o finanzas. Y, al mismo tiempo, necesitamos aprovechar mejor la experiencia y el talento de quienes quieren seguir trabajando o emprendiendo (BID, 2020).
Pero para que todo eso sea realmente una elección, hay un problema que no podemos ignorar.
No es lo mismo seguir trabajando porque quieres que hacerlo porque no tienes otra opción. En el Perú, 1 de cada 5 personas adultas mayores vive en pobreza y 8 de cada 10 que trabajan lo hacen en la informalidad (INEI, 2026).
Para muchas de ellas, eso significa seguir trabajando con bajos ingresos y poca protección, incluso cuando quisieran bajar el ritmo. Vivir más no debería significar tener que trabajar hasta que el cuerpo ya no pueda.
Debería significar tener más opciones: poder emprender, seguir aprendiendo o encontrar un empleo adecuado y sin discriminación si queremos continuar trabajando. Pero también poder descansar con tranquilidad, con un sistema de pensiones y servicios de salud que funcionen.
Este Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, recordemos que envejecer no marca el final de nuestros planes. Puede ser también el comienzo de otros
Vivir más años debería darnos más libertad para decidir cómo queremos vivirlos.