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Infografía

Efeméride | Día de los derechos cívicos de la mujer

Hace 71 años, las mujeres peruanas conquistaron el derecho a votar y a ser elegidas.

Hoy son mayoría entre quienes decidirán en las Elecciones Regionales y Municipales de 2026: representan más del 50% del padrón electoral (RENIEC, 2026). Pero esa presencia todavía no se refleja de la misma manera en quienes compiten por gobernar.

En las elecciones de este año, apenas 1 de cada 10 candidatos a gobernador o alcalde es mujer (JNE, 2026).

La brecha no está en que las mujeres no participen. Muchas integran listas, militan, hacen campaña y construyen trayectoria política. El salto pendiente está en que esa participación se traduzca en más posibilidades de ser elegidas y de ocupar los cargos desde donde se toman las principales decisiones (alcaldesas, gobernadoras).

Ahí las organizaciones políticas tienen un papel clave: eligen a quiénes impulsan para liderar regiones y municipios.

Y a este desafío se suma un cambio reciente en las reglas electorales. En 2024 se modificó la paridad horizontal para las elecciones regionales, que buscaba una presencia más equilibrada de hombres y mujeres encabezando las fórmulas. Mientras tanto, la paridad y alternancia se mantiene para las listas de consejeros y regidores.

La ley puede ayudar a abrir espacio, pero la representación de las mujeres no puede depender solo de una obligación legal. También necesita organizaciones políticas que formen, promuevan y confíen en más mujeres para liderar, y una sociedad que exija que estén presentes en los espacios donde se toman decisiones.

El voto femenino fue el inicio; la representación plena, aún el reto pendiente.