Dato Regional Loreto | 1 de cada 2 niños con anemia

En 2024, la mitad de los niños menores de 3 años en Loreto tiene anemia. Son más de 40 mil niños afectados, lo que posiciona a la región como la segunda con mayor tasa de anemia infantil del país: 50.9%.
La anemia en edades tempranas afecta de manera irreversible el desarrollo cognitivo, físico y social de los infantes. Una persona que padeció de anemia en los primeros 3 años de vida puede reducir hasta en 9% su capacidad de aprendizaje frente a una que no (UNICEF).
En el último año, los casos de anemia infantil en Loreto aumentaron 3.6%, en parte debido al alza en los precios de alimentos esenciales. Entre 2024 y 2021, el pescado subió 17.6%, los granos 9.1% y la carne 3.6%. Aunque la inflación general fue baja, estos aumentos afectaron sobre todo a los hogares con menos recursos (INEI, 2024).
Y eso es parte del problema estructural: Loreto también es el segundo departamento más pobre del país, con un 43% de su población en situación de pobreza (INEI, 2025). La falta de recursos limita el acceso a una alimentación adecuada y a servicios de salud, haciendo que los efectos de la anemia sean más graves y duraderos.
La respuesta del Estado ha sido débil. El Plan Nacional contra la Anemia no alcanzó su meta. Se repartieron suplementos sin confirmar deficiencia de hierro, sin seguimiento, ni información adecuada para las familias. Además, se usa una misma estrategia para todo el país, sin adaptar a las realidades alimentarias y geográficas de cada región.
En Loreto, solo la mitad de los centros de salud cuenta con medicamentos esenciales como el sulfato ferroso (@comexperu, 2024). Y programas sociales como el Vaso de Leche, que deberían mejorar la nutrición infantil, no han logrado reducir la anemia (CIES, 2016).
Para combatir la anemia en Loreto, es esencial adoptar un enfoque integral que incluya la mejora de la calidad de la alimentación complementaria, educación nutricional y estrategias a las realidades locales (Colegio Médico del Perú, 2023). También es clave garantizar el abastecimiento sostenido de medicamentos esenciales (Apoyo, 2024) y una coordinación efectiva entre Estado, EsSalud y el sector privado para abastecer de medicina a las localidades más remotas (Ugarte, 2019).