Dato Regional Cusco | Gestión de Machu Picchu

Este 7 de julio se celebró el Día de Machu Picchu, una oportunidad para recordar que este destino no solo es patrimonio y orgullo nacional. También sostiene miles de empleos y negocios en Cusco. Por eso, cuidarlo exige una gestión más ordenada y sostenible.
El turismo representa cerca del 14% de la economía regional y genera más de 200 mil puestos de trabajo en Cusco (GERCETUR, 2025). Cuando llegan menos visitantes, el impacto se siente rápidamente: bajan las ventas, disminuyen los ingresos y se reducen las oportunidades para hoteles, restaurantes, agencias, transportistas, artesanos y pequeños negocios.
Entre enero y abril de 2026, Machu Picchu recibió 39 mil visitas menos que en el mismo periodo del año anterior (MINCUL, 2026). Si esta tendencia se mantiene, puede traducirse en pérdidas de hasta S/2 millones diarios y afectar a más de 31 mil empresas en la región (MINCETUR, 2025).
Pero el reto no es solo atraer más visitantes, sino recibirlos mejor. Las largas filas, la venta presencial de boletos, los problemas de transporte, la informalidad y el desorden en los servicios muestran que Cusco necesita una gestión turística más ordenada, moderna y sostenible, sobre todo en temporada alta.
Una gestión a la altura de Machu Picchu requiere planificación, mayor infraestructura y conectividad, entradas digitales, transporte organizado, servicios formales y proyectos que se ejecuten a tiempo. También es clave impulsar otros destinos de Cusco. El 58% de turistas llega por experiencias culturales y cerca del 46% busca actividades de aventura (PromPerú, 2024). Así, el turismo puede llegar a más provincias y reducir la presión sobre Machu Picchu.
El Plan Maestro 2026-2030 es un primer paso, pero se necesita una mirada de largo plazo. Machu Picchu es orgullo y trabajo para miles de familias. Cuidarlo también implica gestionarlo mejor.