Dato Regional Arequipa | Volcán dormido

En Arequipa, muchas familias sienten que la economía se ha detenido. Mientras regiones vecinas como Apurímac y Tacna crecen a paso firme, Arequipa creció apenas 1.2% en el segundo trimestre de 2025, por debajo del promedio del sur 2.8% (INEI, 2025).
¿Qué pasó? La minería, que representa un tercio de la economía, retrocedió -9.9% (INEI, 2025). Las rocas extraídas tenían menor concentración de cobre y molibdeno. Y eso no solo bajó la producción: también frenó ingresos para obras, servicios y trabajo.
Pero incluso en medio de ese bajón, Arequipa demostró que tiene con qué levantarse. La agricultura avanzó 11.1% con más aceituna, papa y palta; la electricidad creció 33.9% con el impulso de Charcani III, V y La Joya; y la construcción empezó a moverse otra vez (INEI, 2025).
Cuando la economía se frena, se frenan las oportunidades. Más de 470 mil arequipeños podrían caer en pobreza si bajan sus ingresos o suben los precios. ¿Por qué? Porque trabajan en empleos precarios: sin contrato, sin seguro, sin estabilidad (INEI, 2025).
El potencial está ahí, pero para que realmente se sienta: necesitamos un Estado que garantice seguridad, servicios públicos centrados en las personas y una economía que modernice sus sectores e infraestructura. La confianza no se recupera solo con cifras: se construye con instituciones sólidas, salud, educación y oportunidades para todos (@BancoMundial, 2024).