Dato Nacional | Agua y saneamiento

En Perú, tener una conexión de agua no siempre significa tener un buen servicio. Alrededor de 9 de cada 10 hogares acceden diariamente a agua por red pública, pero 4 de cada 10 no la tienen disponible durante todo el día (INEI, 2026).
Frente a esta realidad, las propuestas de los candidatos no deberían enfocarse solo en qué obras construir, sino también en cómo mejorar los servicios que ya existen. Pero, ¿qué funciones les corresponden a nuestras próximas autoridades?
Por un lado, los Gobiernos Regionales cumplen principalmente un rol de planificación: identifican las brechas de sus territorios y, dentro de sus capacidades, impulsan y ejecutan proyectos de infraestructura para contribuir a cerrarlas (Ley N.° 27867, 2002). Por otro lado, las municipalidades tienen un rol en la gestión y regulación del servicio. En zonas urbanas, la prestación suele ser delegada a una EPS, mientras que en zonas rurales las municipalidades pueden administrarlas directamente o brindar asistencia a las Organizaciones Comunales que lo gestionan (Ley N° 27972, 2003).
Eso significa que las decisiones de un alcalde o gobernador sí importan: deciden qué inversiones se priorizan, cómo se coordina con la empresa prestadora, cómo fortalecer los sistemas rurales y cómo sostener el funcionamiento de la infraestructura existente.
Por eso, cuando nos prometan mayor acceso a agua, debemos preguntar: ¿Cómo aumentará las horas de servicio y mejorará su calidad? Y, dentro sus competencias, ¿qué hará para que la empresa prestadora funcione mejor
Tener agua las 24 horas no se logra solo construyendo más, requiere gestionar mejor lo que ya tenemos.
Este 4 de octubre, cuando escuches una propuesta sobre agua y saneamiento, mira si explica no solo qué quiere construir, sino cómo hará que el servicio funcione mejor.