Infografía
Dato Nacional | Agua “potable” que no es potable

Más de 7 millones de hogares creen que el agua que reciben es potable y segura para consumir (Enaho, 2026). Sin embargo, según un informe del CIUP, no sería así. Ya que en más de la mitad de esos hogares el agua llega sin suficiente cloro para eliminar bacterias y virus.
Y ese es el mayor riesgo: cuando creemos que el agua es segura, dejamos de tomar precauciones. Mientras en otros países, las familias usan filtros o compran agua embotellada cuando desconfían de la calidad, aquí muchos ni siquiera percibimos ese peligro.
Esa falsa sensación de seguridad puede terminar afectando la salud, especialmente de los más pequeños del hogar. Consumir agua insegura puede provocar enfermedades como cólera, fiebre tifoidea o fuertes infecciones intestinales.
Porque no basta con que el agua llegue: también debería llegar limpia, clorada y sin poner en riesgo la salud de nuestras familias.