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Infografía

Dato Regional Cusco | Clima golpea Cusco

En Cusco, el clima puede cambiarlo todo. En una misma región conviven heladas en las alturas, friajes en la selva y lluvias intensas en los valles que cada año ponen en riesgo a miles de familias.

Para mayo, se esperan lluvias intensas y vientos de hasta 45 km/h en la selva cusqueña. Las zonas más vulnerables están donde el aumento del caudal eleva el riesgo de inundaciones. En febrero de este año, las lluvias dañaron viviendas en Pisonayniyoc (Calca) y afectaron a 56 familias por crecidas de ríos en la región (INDECI, 2025).

Pero el riesgo no termina ahí. Al menos 10 distritos están expuestos a huaicos y deslizamientos, especialmente en zonas de ladera como Camanti y Quellouno. En conjunto, más de 406 mil cusqueños están en riesgo por inundaciones y huaicos (CENEPRED, 2026).

Y cuando no se actúa a tiempo, las pérdidas aumentan. En el sector El Piste en Calca, implementar medidas preventivas podría evitar daños en viviendas por hasta S/ 478 mil, equivalente a proteger alrededor de 25 viviendas (SINIA, 2025).

Pero el riesgo no termina ahí. En provincias altoandinas como Canas, Paucartambo y Chumbivilcas, las heladas pueden llegar hasta los -20 °C entre junio y agosto. Este frío extremo afecta la agricultura y ganadería: solo a fines de 2025 se perdieron más de 60 hectáreas de cultivos, mientras 7 de cada 10 productores ya están en alto riesgo (GORE Cusco, 2025; INEI, 2025).

El problema no es solo el clima, sino también la falta de prevención. Muchas zonas todavía carecen de drenajes, muros de contención y sistemas de alerta temprana, por lo que fortalecer la infraestructura y preparar mejor a las comunidades será clave para reducir los impactos antes de que ocurran (Defensoría del Pueblo, 2026).

Porque enfrentar el cambio climático no solo significa reaccionar después del desastre, sino actuar antes de que ocurra.