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Infografía

Dato Nacional | Empleo juvenil (Elecciones 2026)

Estudiar importa, pero a veces no basta. En el Perú, esforzarte, capacitarte y sacar adelante una carrera no siempre se convierte en una buena chamba. Cuando la economía no crece lo suficiente, muchos jóvenes terminan aceptando trabajos precarios, informales o mal pagados, incluso después de haber invertido años en prepararse.

Hoy esa brecha es clara. El 84,9% de los trabajadores entre 14 y 24 años está en la informalidad, y el desempleo juvenil (10,7%) duplica al de los adultos (INEI, 2025). Es verdad que, a mayor educación, la informalidad suele bajar, pero si la economía no genera suficientes oportunidades, incluso los jóvenes mejor preparados acaban compitiendo por muy pocos puestos formales.

Ahí entra el crecimiento económico. Cuando la economía crece, hay más inversión, más movimiento y más espacio para contratar. De hecho, el Banco Central encontró que en periodos de mayor crecimiento aumenta la posibilidad de pasar de una chamba informal a una formal. Y eso importa mucho, porque significa ingresos más estables, protección social y una mejor perspectiva de carrera (BCRP, 2024).

Por eso hay que mirar con cuidado las promesas electorales. Decir “vamos a crear más empleo” suena bien, pero si una propuesta espanta la inversión, debilita la confianza o frena el crecimiento, probablemente termine produciendo lo contrario. La buena chamba no aparece por decreto. Aparece cuando la economía crece y las empresas tienen espacio para contratar.

Antes de creerle a quien promete trabajo para todos, vale la pena hacerse una pregunta simple: ¿su plan va a ayudar a que la economía crezca o la va a frenar?