Dato Regional Lambayeque | Más crecimiento, más movimiento

Cuando a un negocio le va bien, contrata. Así de simple. La dueña de la bodega que empezó sola y hoy tiene dos personas ayudándola, o el cocinero que pasó de vender en su esquina a tener local y tres empleados, son los que realmente mueven nuestra economía.
Ese crecimiento no cayó del cielo. Alguien asumió el riesgo, puso su capital y decidió invertir. Y de ahí sale el empleo. Porque ningún negocio crece solo: si vendes más, necesitas más manos, insumos, transporte y equipos.
Y su impacto se nota: 7 de cada 10 peruanos trabajan en una micro o pequeña empresa (INEI, 2025). La única forma de crear empleo real y sostenible es que los emprendedores puedan crecer. No hay otra receta.
Pero solo hay inversión cuando se confía en que las cosas van a ir bien. Cuando las reglas no cambian de un día para otro y nadie te quita lo que construiste con tanto esfuerzo. Nadie invierte para perder.
Ahí está el problema. El Estado no entiende al emprendedor. Lo regula como si fuera sospechoso, lo asfixia con trámites y lo deja solo frente a la delincuencia — hoy el principal freno para crecer (CAENE Data, 2026). Un Estado que funciona es el que cuida a quienes están haciendo las cosas bien.
Por eso, si un candidato promete crear millones de empleos al año, la pregunta es cómo. Por ejemplo, en todo el año 2025 sólo se crearon 278 mil puestos formales (BCRP, 2026). Un buen candidato no promete chamba: crea las condiciones para que los emprendedores la generen.
Y lo que realmente atrae inversión no es bajar impuestos de golpe. Es que las reglas no cambien de un momento a otro, que haya infraestructura, que el sistema tributario sea predecible y que puedas crecer sin que te quiten lo construido. Eso lo dice el Banco Mundial, el FMI, y cualquier emprendedor que haya intentado escalar.
Antes de votar, una pregunta: ¿tu candidato crea condiciones para que los negocios crezcan, o solo promete empleo que no sabe de dónde va a salir?