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Infografía

Dato Nacional | Fenómeno El Niño

El Niño no empieza cuando llegan las lluvias. Cuando eso ocurre, el país ya lleva meses sintiendo sus efectos.

Las primeras señales ya están aquí: temperaturas récord para el invierno en Lima y regiones como Piura, cambios en la pesca y cultivos afectados por el calentamiento del mar y del ambiente. Todo eso puede terminar impactando el empleo, la producción y el precio de algunos alimentos.

Pero mientras el riesgo aumenta, la prevención sigue avanzando lento.

A julio de este año, los gobiernos regionales y locales han ejecutado menos del 35% del presupuesto destinado a proyectos de inversión para reducir el impacto de los desastres. Eso significa que muchas obras de prevención podrían no estar listas antes de la temporada de lluvias.

Y cuando la prevención llega tarde, las consecuencias las pagan las familias: viviendas inundadas, cultivos perdidos, negocios paralizados y comunidades aisladas.

Hoy, 1.9 millones de personas están en riesgo muy alto de inundaciones. Y en 2023, el Fenómeno El Niño le restó alrededor de 1.1 puntos porcentuales al crecimiento de la economía peruana.

Este 28 de julio, ¿qué no puede seguir esperando?

Prepararnos antes de que llegue la emergencia.

Eso implica acelerar las obras de prevención más urgentes, fortalecer los sistemas de alerta temprana e informar a la población para que pueda actuar a tiempo.

El Niño no se puede evitar. Llegar tarde a prepararnos, sí.