Dato Nacional | Empleo juvenil

Muchos jóvenes estudian, se capacitan y se preparan durante años. Pero llegan al mercado laboral con poca información sobre las oportunidades que ofrece cada carrera, habilidades que no siempre coinciden con lo que se necesita y sin la experiencia que les exigen para empezar (AC, 2026).
Al mismo tiempo, muchas empresas tienen dificultades para encontrar el talento que necesitan.
El problema no es que los jóvenes no se esfuercen. Es que el país no ha construido una transición clara entre estudiar y empezar a trabajar.
El resultado es frustrante: 7 de cada 10 egresados tardan más de dos años en conseguir su primera chamba, mientras más del 80% de los jóvenes ocupados trabaja en la informalidad (ENAHO, 2025).
Cerrar esa distancia requiere una economía que crezca y empresas que puedan invertir y contratar. Pero también exige políticas concretas (EsHoy, 2026):
• Información clara sobre carreras, ingresos y oportunidades laborales.
• Becas y financiamiento para acceder a formación con demanda.
• Más opciones para aprender trabajando y ganar experiencia antes de egresar.
Este 28 de julio, ¿qué no puede seguir esperando?
Que el país conecte mejor lo que se enseña, la experiencia que se exige y los empleos que se crean.
Porque estudiar debería acercar a los jóvenes a una primera oportunidad, no obligarlos a empezar siempre desde atrás.
Conocemos el problema. Atendamos la prioridad.