Infografía
Dato regional Cusco | Incendios forestales

Cada año, cuando llega la temporada seca, el riesgo de incendios forestales vuelve a crecer en Cusco
. Con menos lluvias, pastos secos y fuertes vientos, el fuego puede propagarse rápidamente y afectar bosques, cultivos y comunidades (SENAMHI; CENEPRED, 2026).
Para anticipar estos riesgos, los satélites identifican focos de calor: zonas con temperaturas elevadas que pueden alertar sobre la presencia de fuego, aunque siempre deben verificarse en campo.
En Cusco ya se han detectado 144 focos, principalmente en La Convención, Paucartambo y Chumbivilcas. Así, en lo que va del año, se han confirmado cuatro incendios forestales y uno más permanece en evaluación (SERFOR-SAMI, 2026).
Cuando el fuego avanza, las consecuencias van mucho más allá del bosque.
En Santa Teresa, un incendio destruyó más de 10 hectáreas de vegetación y, en Yanatile, dañó cultivos de café y cacao
. También pueden verse afectados los pastizales, el ganado y los ingresos de miles de familias que dependen de la agricultura, la ganadería y el turismo (GORE Cusco, 2026; Loureiro y Alló, 2018).
La mayoría de estos incendios pueden evitarse.
En Perú, el 98% de los incendios forestales es provocado por actividades humanas, como quemas agrícolas, fogatas o pastizales fuera de control (MINAM, 2024).
Prevenir cuesta mucho menos que reaccionar. Reforzar la vigilancia, fortalecer las brigadas comunitarias, preparar cortafuegos y promover alternativas a las quemas agrícolas puede reducir significativamente el riesgo antes de que el fuego se propague (SERFOR, 2025; GORE Cusco, 2026).